6/diciembre/2018
GUARDAR BIEN LAS MEDICINAS EN EL HOGAR, PERMITE EFECTIVIDAD DEL MEDICAMENTO

Cada vez que se retiran medicamentos de las ventanillas del servicio de Farmacia de alguna unidad de salud de la Caja de Seguro Social (CSS), la persona llega a casa y por lo regular, no da un buen almacenamiento al producto, lo que trae consigo que el mismo pierda efectividad para tratar algún padecimiento del paciente.

El almacenar los medicamentos de forma correcta, implica un compromiso del paciente o del cuidador, guardar los mismos en lugares húmedos o expuestos al sol, afectan la calidad del producto, explicó la Lcda. Araceli Caballero, en los miércoles de docencia de la Policlínica de Boquete.

Entre los lugares que se acostumbra guardar los medicamentos están: arriba del refrigerador, el cual genera un calor permanente, y esto trae consigo que el producto pierda su equilibrio en la composición química; otro lugar es el baño, el sitio más húmedo de la casa, el mismo está expuesto a agentes como hongos.

Otro de los lugares donde muchos creen que el medicamento esta en optimas condiciones es guardarlo dentro de la nevera, creyendo que el frío del refrigerador lo mantendrá en mejores condiciones, sin tomar en cuenta que el refrigerador puede ser abierto por infantes y de esta forma darse la ingesta de las medicinas y causar intoxicaciones, detalló Caballero.

Para un óptimo almacenamiento de los medicamentos se debe tomar en cuenta, un lugar fresco y seco, protegidos siempre del sol, de esta manera, se evitar cualquier alteración.

Además, conservarlos en su envase original porque así se garantizará su validez, hasta la fecha indicada en el etiquetado del producto.

Hay medicamentos, como los antibióticos, los cuales requieren ser consumidos en estricto cumplimento de la receta. Si el medicamento no necesita frío, no se debe almacenar en la nevera, ya que no va a conservarse mejor por hacerlo.

Una especial atención merecen los medicamentos termolábiles, que son aquellos que precisan temperaturas bajas para su conservación, habitualmente entre 2 y 8 °C. Entre ellos se encuentran las insulinas, y algunos antibióticos, todos ellos de una importancia vital. En este caso, es muy importante que no se rompa la cadena de frío desde su fabricación hasta el momento de su administración al paciente.

Algunas de las recomendaciones a seguir son:

• Leer atentamente el envase (que debe llevar el símbolo *) y el prospecto, en el que se encuentran las correctas condiciones de conservación.
• Evitar que se congelen. Este punto es especialmente importante en el caso de la insulina. Si existen dudas, se puede comparar con otro envase que no se haya congelado y ver si no han aparecido posos ni cambios de coloración. Aun así, en caso de duda, lo recomendable es desechar ese envase y abrir uno nuevo, dada la importancia del tratamiento.

Nota y fotos: Blanca Peralta







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