2/abril/2019
AUTISMO, DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO

Alteraciones en el lenguaje tanto expresivo como comprensivo, dificultad para establecer relaciones sociales, restricción marcada en algunas actividades, gustos o alteraciones del comportamiento son los principales síntomas en una persona con Trastorno del Espectro Autista o Autismo.

La doctora Waldys Castillo, paidopsiquiatra del Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Arias Madrid (CHDr.AAM), indicó que la clasificación actual, según el Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-5) se refiere a Trastorno del Espectro Autista leve, moderado y severo.

Esto de acuerdo a la cantidad de síntomas y apoyo terapéutico que requiera y su funcionalidad. Siendo así los leves los que requieren menos apoyo y suelen ser más funcionales a lo largo del tiempo, manifestó la especialista.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que uno por cada 160 niños padece de este problema; mientras que el Centro de Control de Enfermedades (CDC) habla de uno por cada 60 niños a nivel mundial. Es variable, porque también depende de las razas, se habla mucho de que niños caucásicos tienen más riesgos, aunque en el pasar de los años se han visto más casos en poblaciones latinas, en países en desarrollo.

Lo que sí es prevalente y es constante es la incidencia mayor en varones, se habla de que por cada 4 ó 5 niños con autismo hay una niña.

En Panamá, entre el 2013 y 2016 en estadísticas del Ministerio de Salud (MINSA) se hablan de atenciones registradas para 473 varones y 156 mujeres con autismo, la mayoría entre 1 y 14 años.

La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró por unanimidad el 2 de abril como Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo para poner de relieve la necesidad de contribuir a la mejora de la calidad de vida de las personas con autismo, para que puedan llevar una vida plena y gratificante como parte integrante de la sociedad.

¿Cómo una madre puede saber si su hijo padece de este trastorno?

Con la observación de su comportamiento, puede tener los siguientes hallazgos:

-Menores a 12 meses: puede ser evidente la ausencia de balbuceo o que no fije contacto visual con sus familiares ni se despida con la mano
-Alrededor de los 8 a 9 meses que no se torne ansioso ante extraños.
-A los 12 meses: no diga ninguna palabra
-De los 12 a 18 meses: que no responda al llamado, que parezca no tener deseos de interactuar con sus padres o cuidadores, que no imita expresiones faciales
-Entre los 18 y 24 meses: las anteriores además, interés en algunos objetos de manera obsesiva, uso inadecuado de juguetes, rechazo a algunos estímulos (luz, sonidos, texturas), no realiza juegos de imitación (juego simbólico), no busca mostrar sus logros o juegos a sus figuras representativas.
-A los 3 años: asilamiento, poca interacción o torpeza al socializar, dificultades en el lenguaje, establecen poco o nulo contacto visual.

Al notar algún hallazgo de los mencionados durante los primeros meses de nacido, la madre se preguntará a qué especialista debo acudir para un diagnóstico y tratamiento oportuno.

Por lo que, el niño desde que nace debe acudir a sus citas médicas mes a mes durante el primer año de vida y luego cada año, por lo que la primera línea de observación serían los pediatras y si no hay este especialista en la instalación de salud, sería en medicina general, ya que suelen ser las primeras personas a quienes los padres presentan sus interrogantes.

Una vez el pediatra o médico general capte algún signo de alarma, lo indicado seria referir al niño, ya sea a Neurología Pediátrica o Psiquiatría Infantil (Paidopsiquiatría) para darle un seguimiento más especializado.

Al respecto, la doctora Castillo, dijo que no se ha determinado una única causa del autismo, ya que se tiene la hipótesis de una condición multifactorial que tiene componentes genéticos específicos a nivel de cromosomas.

Señaló que se han estudiado factores de riesgos prenatales, que incluyen la patología materna, la edad paterna/materna, el estrés materno exposición a sustancias como cigarrillos, alcohol y otras drogas. Agregó que no existe una prueba que diga que el niño tiene autismo por alguna causa.

Diagnóstico.

Suele ser clínico, ya que no existe laboratorio, ni un estudio específico que se pueda realizar para decir que se tiene este trastorno, enfatizó la paidopsiquiatra.

Además, es importante la información que aportan los padres junto con los hallazgos a la exploración. En unos casos el clínico se apoya en psicología clínica para determinar la capacidad intelectual del niño, que va ser determinante para establecer un pronóstico a largo plazo.

Tratamiento. Los infantes generalmente acuden referidos por pediatría, con la observación o sospecha diagnóstica de autismo, que generalmente tienen dificultades en el lenguaje, a quienes se les realiza la evaluación por lo que se toman datos clínicos de los familiares, se observa a los niños y sus características, se examinan sus hábitos, antecedentes, factores de riesgo, entre otros.

Los niños de Trastorno del Espectro Autista no son todos iguales; el espectro indica diversidad, algunos van a tener más hallazgos, más disfunción que otros y así mismo la capacidad cognitiva, hay niños que la tienen superior o niños genios y otros que tiene dificultades cognitivas por lo que hay que ajustar el tema académico.

Se tiene que hacer una evaluación global y de acuerdo a eso se van recomendado las terapias que incluyen terapia de lenguaje, terapia de modificación conductual, de integración neurosensorial, adecuaciones curriculares de ser necesarias educación (si está en etapa escolar).

En algunos casos si existe alguna otra patología mental o médica como epilepsia, se debe medicar. Algunos pacientes tienen trastorno obsesivo compulsivo, depresión, alteraciones conductuales y requieren medicación.

Es importante recordar que no existe tratamiento curativo, lo que se busca mejorar las habilidades individuales.

Además de desarrollar la psicoeducación a los padres, pues es clave en la evolución y pronóstico.

El servicio de Psiquiatría de Niños y Adolescentes del Complejo Hospitalario y la consulta externa, que está ubicada en Policlínica Manuel Ferrer Valdés, en El Marañón, se atienden estos casos de autismo, con un equipo multidisciplinario que incluyen paidosiquiatras, psicólogo clínico infantojuveniles, terapeuta ocupacional, trabajadores sociales, enfermeras, estimulador temprano y maestra de educación especializada.

Aunque también se atienden casos de intentos de suicidios, trastorno bipolar, depresivo, esquizofrenia, trastornos sicóticos por consumo, niños con problemas de conducta severa con componentes de agresividad importante, pacientes con algunas condiciones legales que se le brinda apoyo por seguridad en algunos casos o cuando alguna institución judicial solicita hospitalización en sala.

Recomendaciones.

• Que los padres observen a sus hijos, si tienen dudas acudir a sus pediatras o médicos de atención primaria y exponerlas.

• Información, no solo los padres sino el personal, la población. Para comprender que son niños o jóvenes que procesan diferente, para aumentar la empatía y disminuir el rechazo y estigmatización.

Información Adicional:

El Autismo o Trastorno del Espectro Autista es una condición crónica que inicia en la infancia y afecta principalmente todas las áreas del neurodesarrollo.

Nota: Lizbeth Villarreal.
Video: Departamento de Publicidad







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