10 mitos 10/9/11
REDACCIÓN DE LA PRENSA | vivir+@prensa.com

'Por más medidas de control que se ejecuten, siempre existirán infecciones adquiridas en el hospital, indica el médico Xavier Sáez-Llorens.

1 Los microbios provienen del hospital. No. Las bacterias necesitan nutrientes para crecer y seres vivos para proliferar. Cualquier microbio que habite una superficie inanimada y no tenga medios de alimentación orgánica muere minutos u horas después. Los gérmenes son traídos al hospital por los humanos, pacientes o trabajadores.

2. Los microbios se erradican construyendo nuevos edificios. Falso. Tan pronto un nuevo nosocomio es construido y pacientes son admitidos, los microbios (bacterias, virus, hongos, parásitos) son introducidos en el ambiente hospitalario.

3. Colonización e infección son equivalentes. De ninguna manera. Todos los seres humanos estamos colonizados por microbios, aunque estemos sanos. Estos están presentes en intestino, vagina, piel, boca, oídos y otras mucosas. Su presencia es usualmente más beneficiosa que perjudicial, pero cuando estamos debilitados por desnutrición, malignidad o enfermedad, estos gérmenes pueden invadirnos y causar infección.

4. Los gérmenes resistentes a antibióticos solo están en el hospital. Falso. Usualmente, nosotros estamos colonizados por gérmenes susceptibles a los antibióticos. No obstante, cada vez que recibimos estos medicamentos por alguna infección banal, la población de bacterias resistentes al antibiótico prescrito aumenta. En estos casos, si nuestro sistema inmune funciona bien, estos microbios no nos afectan.

5. La presencia de la bacteria en un paciente contribuye a su gravedad. No necesariamente. Si solo está colonizando mucosas o superficies cutáneas, la gravedad y potencial mortalidad dependen de la enfermedad de base, pero si invade un fluido (sangre, orina, pleura, líquido cefalorraquídeo) y no se utiliza un antibiótico al cual el microbio sea susceptible, el germen puede contribuir a la mayor severidad de la enfermedad e, incluso, al fallecimiento. Se estima que si un paciente tiene 50% de probabilidad de morir por la enfermedad que lo trajo a cuidados intensivos, al adquirir una infección (no colonización) este riesgo aumenta a un 60%.

6. El lavado de manos es necesario, aunque no toque al paciente. Muy cierto. Aunque no toque al enfermo, mis manos tocarán y contaminarán superficies, camas, expedientes, soluciones, tubos, etc. Si otra persona toca estos objetos, al entrar en contacto con el enfermo, le transmitirá los gérmenes. Los microbios necesitan ser transportados; por tanto, la medida simple más eficaz para reducir la probabilidad de infección hospitalaria es el lavado riguroso y constante de las manos.

7. Las infecciones hospitalarias deben darse a conocer al público. No. Las infecciones hospitalarias ocurren todos los días y por una gran cantidad de diferentes microbios. Alertar al público ocasiona pánico y reducida afluencia a los centros médicos. En situaciones extremas, el Minsa podría informar a los medios para concienciar al público sobre las medidas óptimas para reducir riesgos. No obstante, la comunicación debe ser filtrada por expertos.

8. La bacteria KPC se encuentra solo en el CHM-CSS. Probablemente, no. Si todos los hospitales enviaran sus cepas de Klebsiella resistente al Gorgas, es muy probable que se detecte la KPC en otros lugares. Asimismo, hay otras bacterias de similar o mayor agresividad que pueden producir carbapenemasas y tornarse resistentes.

9. La KPC fue importada de otro país. Difícil saberlo. La KPC se ha detectado en casi todo el mundo durante los últimos 10 años, recién introducidos los antibióticos del grupo carbapenem. Mientras estos antibióticos se administren, existirá la KPC. No hay manera de erradicarla, a menos que se descontinúe totalmente el uso de los carbapenem, imprescindibles para tratar otras infecciones causadas por microbios solo susceptibles a ellos. Solo se necesita que un paciente, extranjero o nacional, colonizado por Klebsiella, sea hospitalizado y tratado con carbapenem para que el microbio desarrolle resistencia.

10. Toda persona que trabaja o asiste al CHM-CSS tiene riesgo de adquirir la KPC. Falso. El riesgo de un visitante, trabajador hospitalario, donante de sangre o paciente que asiste a una cita médica es prácticamente cero. Tampoco corre mayor riesgo el paciente admitido en las salas generales, pues, aunque se colonice por la bacteria, la misma no producirá infección ni enfermedad. Solo los pacientes graves hospitalizados en unidades de terapia intensiva se exponen a adquirir KPC, debido a que padecen enfermedades debilitantes y a que los catéteres (acceso venoso, sonda urinaria, intubación traqueal, etc.) son puerta de entrada para que la bacteria penetre e invada su organismo.